¿Cuáles han sido las motivaciones para que la sociedad musical que usted preside haya decidido participar en el Certamen de 2026 de la Ciudad de Valencia?
La principal motivación es que en este año 2026 la Agrupación Musical San Indalecio celebra su XXXV Aniversario, una efeméride muy especial para una entidad que nace en una barriada muy ligada a la agricultura de la vega de LaCañada de San Urbano (Almería), cuna de Antonio de Torres, padre de la guitarra española.
Desde nuestros inicios no hemos dejado de trabajar con ilusión y constancia para crecer como proyecto cultural: conseguir un local propio de ensayo, ampliar y consolidar nuestra Escuela de Música y mejorar musicalmente día a día. Treinta y cinco años después, puedo decir con orgullo que hemos formado a numerosos músicos que hoy desarrollan su carrera profesional en conservatorios, orquestas, giras internacionales o que, sencillamente, siguen siendo grandes amantes de la música y de su banda.
La participación en el Certamen Internacional de Bandas de Música de Valencia supone un punto de inflexión en nuestra historia. Es un estímulo para nuestros jóvenes músicos, un aliciente para que continúen su formación, valoren a su banda como un núcleo social y educativo fundamental y, al mismo tiempo, una oportunidad extraordinaria para dar a conocer el trabajo cultural que se viene desarrollando desde hace décadas en La Cañada.
¿Qué método han usado para tomar la decisión: Junta Directiva, cuerpo técnico musical, músicos integrantes u otro tipo de consulta?
La propuesta surge desde la Junta Directiva, junto al actual director de la Banda Sinfónica, Manuel Horcas Cerezo, y al anterior director, Juan José Navarro Hernández, gran impulsor del crecimiento artístico de la formación. Desde el primer momento se entendió que el Certamen reunía todos los elementos necesarios para convertirse en el evento central del XXXV Aniversario.
Supone una motivación enorme para los músicos, está repercutiendo directamente en el nivel musical de la banda y, además, genera unos vínculos humanos y artísticos que permanecerán para siempre. La decisión final se llevó a una asamblea extraordinaria, donde socios y músicos aprobaron por unanimidad la participación.
¿Qué vinculación tiene su banda con el Certamen de Valencia?
Es importante entender que cada asociación musical evoluciona según su entorno y tradición. En Andalucía, el formato de banda sinfónica estable y orientada al repertorio de certamen no es tan habitual, ya que muchas formaciones centran gran parte de su actividad en la música procesional.
En nuestro caso, hemos tenido la fortuna de contar durante muchos años con Juan José Navarro Hernández, directorvalenciano, profundamente arraigado a su tierra, Godelleta. Desde su llegada nos transmitió una visión muy ligada al modelo bandístico valenciano: ampliación de repertorios, incorporación de violonchelos y contrabajos, grabaciones discográficas, giras internacionales y grandes producciones en el Auditorio Municipal Maestro Padilla, sin perder nunca nuestras raíces andaluzas ni nuestros compromisos locales.
Muchos de nuestros músicos han colaborado en distintas ocasiones con la Banda de Godelleta, viviendo de primera mano la experiencia del Certamen. Otros compañeros, ya profesionales, han participado como refuerzos en bandas que han concursado años atrás. Todo ello ha ido despertando, poco a poco, el deseo de acudir algún día con nuestra propia formación.
Nuestra experiencia en concursos se limita al Certamen Nacional de Bandas de Música de la Región de Murcia, cuando la banda contaba con unos 40 o 50 músicos, obteniendo un segundo premio muy trabajado. Valencia siempre ha sido una meta real, tan sólo había que esperar el momento adecuado.
Presidenta, ¿qué tipo de esfuerzo supone para una banda como la suya acudir a una competición tan exigente?
Participar en un certamen de este nivel exige un esfuerzo extraordinario, especialmente en un entorno donde no es habitual. La organización es compleja y requiere un compromiso absoluto de todos los implicados. El esfuerzo económico que supone todo lo que rodea la participación a cualquier sociedad musical, es evidente.
Hemos doblado ensayos, reforzado el trabajo con profesores invitados, ampliado el número de colaboradores en la Junta Directiva y creado comisiones específicas tanto para la celebración del aniversario como para la preparación del Certamen. Todo ello implica un esfuerzo humano, logístico y económico considerable.
Aun así, la banda ya ha ganado muchísimo en experiencia, compromiso y seriedad. Estamos convencidos de que ese crecimiento se reflejará plenamente en el resultado musical.
Estamos al final del camino, ¿cómo ve el ambiente entre los músicos y los directores?
La palabra que mejor define el momento actual de la Agrupación es ilusión. Llevábamos mucho tiempo esperando una oportunidad como esta y, además, coincide con la celebración de nuestro XXXV Aniversario, lo que la hace aún más especial.
El trabajo avanza de forma progresiva y consciente. Aún quedan muchos ensayos por delante, especialmente los más intensos y complejos. Es un ritmo poco habitual para nuestra formación, por lo que entendemos que el proceso debe ser gradual, asentando cada paso y dando forma al proyecto con solidez. En este camino contaremos, además, con la colaboración de varios profesores invitados que, sin duda, aportarán un valor añadido muy importante.
El ambiente es óptimo: hay ganas, compromiso y una gran implicación por parte de todos. El director tiene las ideas muy claras y está ejerciendo un liderazgo fundamental, siendo el auténtico capitán de este barco en una travesía tan exigente como ilusionante.
¿Puede comentarnos el título y el autor de la obra de libre elección? ¿Qué pueden aportar a esta obra?
La obra de libre elección será la Sinfonía nº 7 “Mediterraneum”, del compositor Andrés Valero- Castells. No es la primera vez que la Agrupación afronta una obra de este nivel de exigencia, pero sí la primera que lo hace con un objetivo tan concreto como el Certamen Internacional de Bandas de Música de Valencia. Por ello, el trabajo se está centrando en desentrañar cada detalle de la partitura para ofrecer la mejor versión posible.
Se trata de una obra que define perfectamente el lenguaje del maestro Valero, en la que cada instrumento adquiere un protagonismo especial y que, además, conecta de manera muy directa con nuestra identidad. El mar Mediterráneo es uno de los grandes tesoros de nuestra tierra y un punto de unión natural entre Almería y la Comunidad Valenciana. La obra fue interpretada íntegramente en nuestra última actuación, aunque para el Certamen presentaremos únicamente dos de sus movimientos.
Como obra de calentamiento interpretaremos el pasodoble de concierto “S. I. La Cañada”, del compositor almeriense Francisco José Pérez Cruz, antiguo director de la formación. En el año de nuestro aniversario no concebimos subir al escenario del Palau de la Música sin una obra que es auténtica seña de identidad y bandera de nuestra familia musical.
También será un auténtico placer interpretar la obra obligada “Arlequín”, del compositor malagueño Ernesto Aurignac. No han sido muchos los compositores andaluces que han formado parte del repertorio del Certamen a lo largo de su historia, por lo que supone un motivo añadido de orgullo y una gran responsabilidad.
¿Qué repercusión ha percibido en el ámbito urbano de su barrio o ciudad? ¿Están recibiendo ayuda de su municipio?
Por el momento, la mayor repercusión se está dando dentro del ámbito musical que nos rodea: compañeros de otras bandas, directores, directivos, la Delegación de Almería de la Federación de Bandas de Música de Andalucía, profesorado de conservatorios, etc. No es habitual que una banda almeriense participe en un certamen de estas características, lo que hace que, a nivel general, la sociedad aún no conozca en profundidad el alcance del proyecto.
Confiamos en que, conforme se acerque la fecha y aprovechando el impulso del XXXV Aniversario, este objetivo sirva como escaparate para dar a conocer nuestro trabajo y que las autoridades municipales comprendan la importancia de representar a nuestra tierra en un certamen de esta relevancia. A día de hoy, no estamos recibiendo ayuda directa por parte del municipio. Aún queda tiempo por delante y tenemos reuniones fechadas para abordar el tema.
Finalmente, desde el año pasado el Ayuntamiento de Valencia ha potenciado cambios en la organización del Certamen. ¿Han influido estos cambios en su decisión?
Somos seguidores del Certamen desde hace años, aunque no estamos familiarizados con los cambios organizativos recientes, pero podemos afirmar que nuestra decisión de participar no ha estado condicionada por ellos. Habríamos afrontado esta experiencia con la misma fuerza, voluntad, entusiasmo y energía en cualquier circunstancia. Consideramos, además, muy positivo que un evento de esta magnitud esté en constante evolución y se adapte a las distintas realidades y necesidades de las bandas participantes año tras año.










