Desde finales de 2023, la dirección artística del Ateneo Musical de Cullera está en manos del maestro AndreaGasperin, director italiano de renombre internacional cuya llegada ha supuesto una nueva era para esta histórica sociedad musical fundada en 1895.
Formación bajo la estela de Pascual-Vilaplana
Gasperin inició su formación como trompetista, colaborando con orquestas italianas y grupos de cámara, así como incursiones en el mundo del jazz.
Sus estudios de dirección musical lo llevaron a estudiar con José Rafael Pascual-Vilaplana y al ISEB deTrento bajo la tutela de Jan Cober, así como a continuar su formación en el Real Conservatorio de La Haya y el Conservatorio Real de Bruselas, donde se graduó “con la máxima mención” (La Plus Grande Mention).
Desde entonces, ha ocupado puestos como director titular en bandas en Italia y Holanda, y ha sido invitado en prestigiosas formaciones como las Bandas Municipales de Barcelona, A Coruña y Santiago de Compostela. También ha dirigido orquestas sinfónicas tan prestigiosas como la de la Arena de Verona, del Teatro Bolshoi en Rusia, del Friuli Venezia Giulia en Italia y de Liège en Bélgica o la North Netherlands Orkest.
Una nueva etapa en Cullera
Andrea Gasperin fue elegido director artístico del Ateneo Musical en junio de 2023 y debutó al frente de la Banda Sinfónica en noviembre del mismo año. Desde entonces, ha liderado algunas de las actuaciones más destacadas del ciclo de invierno y el emblemático Certamen Internacional Ciudad de Valencia 2025 que estuvo cerca de derrotar a la Banda Primitiva de Llíria en un final al sprint hablando en términos ciclistas, promoviendo a la Banda Sinfónica de Cullera como un referente del nuevo repertorio sinfónico contemporáneo.
Proyección e innovación
Su llegada ha revitalizado la estructura musical del Ateneo. Combina el respeto a la tradición con una visión global del repertorio y su interpretación, integrando estilos sinfónicos contemporáneos, exploraciones audiovisuales y progresos pedagógicos dentro de la escuela y las bandas jóvenes.
Andrea Gasperin representa una apuesta decidida por la excelencia artística del Ateneo Musical de Cullera. Su presencia refuerza el carácter internacional de la sociedad sinfónica, proyectando tanto la tradición comola innovación hacia nuevos horizontes y consolidando a la sociedad como uno de los principales embajadores de la cultura bandística valenciana.
Este año el Ateneo Musical de Cullera ha obtenido el premio premio en la Sección de Honor del Certamen Internacional de Valencia, pero además ha recibido el reconocimiento del jurado como la mejor interpretación de la obra obligada València Verda de Andrés Valero-Castells. ¿Cómo valora este resultado y qué significa para usted y para la sociedad?
–El resultado numérico es sin duda importante y da al trabajo hecho una dimensión matemática que tiene su peso. Pero esto no eslo primario ni lo era cuando hemos decidido apuntarnos. La Banda del Ateneo de Cullera volvía al Certamen de Valencia después de 11 anos sin concursar y todos los que forman parte de este mundo musical saben lo que conlleva una ausencia tan alargada. Volver quería decir enfrentarse a muchos interrogantes: ¿cómo llevarán todo esto las nuevas generaciones? ¿Los grandes profesionales de la casa todavía estarían dispuestos a involucrarse tanto para tocar como para apoyar a sus colegas? ¿Las costumbres de trabajo duro y organizado todavía estarán? Y así muchos más. Pues, cada respuesta ha sido más que positiva y elresultado artístico ha sido de primer nivel lo que hace de este pasado Certamen una apuesta ganada a lo grande.
La obra obligada de este año, València Verda, tiene un lenguaje muy particular y exigente. ¿Cuáles fueron los principales retos técnicos y artísticos que afrontó la banda para interpretarla?
–El maestro Andrés Valero es un compositor muy importante y conocido que tenemos el honor de tener en la tierra valenciana y poder trabajar una obra suya ha sido todo un lujo. Por supuesto el reto mas grande ha sido artístico/cultural:este tipo de obras necesitan ser entendida por todos los músicos que la toquen, pero, por otro lado, este entendimiento puede llegar solo en el momento en que cada cual esté en su sitio, o casi. Por lo tanto, bajo mi punto de vista, la parte más difícil es hacer consciente a cada músico de su rol dentro de la obra y de lo que pasa a su alrededor. Pero bueno, esto pasa también con Bach o Mozart, supongo que se llame “música”…
El jurado situó al Ateneo Musical por delante de la Banda Primitiva de Llíria en la obra obligada, pero finalmenteel global del certamen les dio el segundo puesto.
¿Cómo vivió esa diferencia de puntuaciones y qué le dice sobre la naturaleza de este concurso?
Esto es un punto muy interesante, pero supongo que no soy yo la persona apta para contestar. Los jurados son personas muy serias y preparadas y sería maravilloso saber qué ha generado este resultado desde el punto de vista técnico y musical.
En una cita como el Certamen Internacional de Valencia, la preparación previa es clave. ¿Cómo fue el trabajo de ensayo y planificación desde que se anunció el repertorio hasta el día de la actuación?
Es cierto, un Certamen vale sobre todo su preparación. Suelo decir que el certamen empieza no unas semanas o meses antes, pero se monta poco a poco cada día del año. Por cierto, las últimas semanas fueron extremadamente intensas con ensayos diarios tanto generales como parciales, con dos conciertos una y dos semanas antes el Certamen mismo. La involucración de cada músico, cada uno por sus capacidades y su disponibilidad es lo que ha abierto las puertas a lo quese ha escuchado y, visto por otro lado, es lo que se ha hecho y que lo que se ha escuchado no solo sea una actuación deCertamen sino que cada uno haya crecido y sea ahora mejor músico y mejor persona.¡Yo personalmente he aprendidomuchísimo, he disfrutado de personas increíbles y de músicos estratosféricos por lo tanto quiero coger esta ocasión para dar las gracias a todos ellos!
Más allá de los premios, ¿qué cree que aportan este tipo de competiciones al desarrollo artístico y al espíritu de una banda sinfónica como la de Cullera?
Es un poco lo que acabo de contestar en la pregunta precedente. El enfrentarse a un reto así, el tener que trabajar aún más fuerte que en los demás días del año, el descubrir de poder hacer cosas que no se pensaban posible es lo que deverdad se crea y se queda. Está claro que todos quieren el premio, por eso vamos todos, no hay mentiras, pero el día delCertamen te das cuenta de lo que has construido y de lo que estás haciendo y, si lo has hecho bien, sabes que el premio yalo has ganado.
La interpretación de la obra de libre elección también tiene un peso determinante. ¿Qué criterios siguieron paraelegirla y qué mensaje querían transmitir con ella al público y al jurado? ¿Reconoce que La Primitiva estuvo muy bien en la de libre elección y que fue determinante?
–La Banda Primitiva de Liria tocó a un nivel absolutamente altísimo, en esto no hay dudas y a ellos va la más grande enhorabuena.Luego lo que haya determinado la puntuación, como dicho antes, hay que preguntarlo a los jurados porque son las únicas personas capacitadas para contestar a esta pregunta, lo demás son, como decimos en Italia, charlas de barra. Otro tema es la elección de la obra libre. Personalmente no elijo una obra pensando en un jurado o en el público, pero intento hacerlo por su calidad y por laocasión y logística donde voy a actuar. En este caso se trata de uno de los Certámenes más importante del mundo y de actuar en una sala con una acústica estupenda donde cada detalle pueda lucir. Por esto he propuesto a la directiva, la cual ha entendido la idea y aceptado con energía, encargar la obra al que yo veo como uno de los máximos representantes de la música para banda de hoy en día, el maestro José Miguel Fayos, siendo también un compositor valenciano, una persona que conoce el certamen profundamentey catedrático del Conservatorio Superior de la capital. Opino que un Certamen de este nivel sea como una exposición mundial de lo mejor y más interesante que haya en este momento y por lo tanto hay que ir con la máxima calidad posible. Por esta razón la respuesta a la pregunta que muchos tendrán en la cabeza es: sí, volvería a hacer exactamente lo mismo.
Después de este certamen, ¿cuáles son sus próximos proyectos y objetivos al frente del Ateneo Musical de Cullera? ¿Podemos esperar una evolución en el repertorio o en la proyección internacional de la banda?
–El Ateneo Musical es una Sociedad entre las mas importante de Valencia y por lo tanto lo que intento hacer es llevarlahacia delante y arriba en cada aspecto. Ahora mismo lo que tenemos que hacer es trabajar la academia porque esto es elverdadero corazón de una Sociedad Musical y lo que determina su futuro. Por otro lado, tengo la fortuna y el honor dedirigir personalmente una Banda de nivel increíble y lo que necesita es un trabajo diario increíble. Vamos a trabajar en repertorios que unan lo artístico a lo didáctico porque la Banda pueda seguir desarrollándose como conjunto y comomúsicos. Bajo el punto de la proyección internacional no se contestar, esto es más un tema que depende de la directiva con la cual tengo el placer de trabajar cada día.
No hay director que se precie que no pase por la experiencia del bautismo en el Certamen de València, ¿cómo se siente?
–La verdad ha sido una experiencia muy instructiva para mí, he podido aprender mucho en cada fase del Certamen y es cierto que cada cosa que visto, escuchado y vivido va a formar parte de mí y, ojalá, me ayude a ser mejor músico y mejor persona.













