Con apenas 20 años, el guitarrista valenciano Ausiàs Parejo empieza a recorrer un camino reservado a muy pocos intérpretes de su generación. Lo hace sin estridencias, apoyado en una sólida formación musical, una técnica deslumbrante y, sobre todo, una madurez interpretativa que sorprende incluso a los especialistas.
Su reciente gira por Japón, articulada en torno a un homenaje a Manuel de Falla, confirma la dimensión internacional de un músico que ya no puede considerarse únicamente una promesa.
Parejo (Castelló de Rugat, 2006), nacido en el seno de una familia de músicos, ha llevado a distintas ciudades japonesas un programa construido alrededor del universo sonoro de Manuel de Falla en el 150 aniversario de su nacimiento y el 80º de su fallecimiento. Tokio, Yokohama, Yonago, Machida o Kooriyama forman parte de un itinerario de ocho conciertos que ha contado con el respaldo del Ministerio de Asuntos Exteriores, la AECID, Yamaha Corporation y la Fundación Alhambra Guitarras. La NHK, la poderosa corporación pública japonesa de radiodifusión, emitirá además algunos de sus recitales.
No deja de resultar significativo que un intérprete tan joven haya escogido precisamente a Manuel de Falla como eje de esta aventura artística. Hay en ello una declaración de intenciones: Parejo parece entender la guitarra no solo como instrumento virtuoso, sino como vehículo de identidad cultural. El programa enlaza tradición y modernidad a través de compositores como Luys de Milán, Gaspar Sanz, Joaquín Rodrigo, Joaquín Malats, Tárrega, Vicente Asencio o Antonio Ruiz-Pipó, trazando una genealogía sonora profundamente española.
La transcripción de El Amor Brujo
Pero el centro emocional del proyecto es, sin duda, la transcripción que el propio Parejo ha realizado de El amor brujo. El joven guitarrista no se limita a adaptar la obra al instrumento: la reinterpreta desde una sensibilidad contemporánea, intentando conservar la tensión dramática y el impulso expresivo de la partitura original. El resultado, según destaca la propia documentación de la gira, ofrece una lectura “personal y fiel al espíritu del autor”.
Ese equilibrio entre rigor y personalidad parece ser una de las claves de su rápida proyección internacional. Parejo ha ganado más de cuarenta primeros premios en concursos nacionales e internacionales, entre ellos el prestigioso Concurso Internacional de Guitarra Alhambra, el Tokyo International Guitar Competition o el Michele Pittaluga de Italia. También obtuvo recientemente el segundo premio en el histórico Certamen Internacional Francisco Tárrega de Benicàssim.
Su carrera, además, avanza con una velocidad poco habitual. En marzo interpretó el Concierto de Aranjuezjunto a la Orquesta Sinfónica de RTVE bajo la dirección de Javier Huerta, dentro de los actos del 75 aniversario de Juventudes Musicales de España. La actuación fue posteriormente emitida en Los conciertos de La 2, uno de los espacios musicales de referencia de la televisión pública española.
Nominado en los Latin Grammy
Otro de los hitos recientes de su trayectoria fue la nominación a los Latin Grammy de su disco Spanish and Latin American Music for Guitar, publicado por el sello Naxos dentro de la prestigiosa Laureate Guitar Series. La grabación recibió elogios muy poco frecuentes para un intérprete tan joven. El compositor Lorenzo Palomo llegó a afirmar que “una nueva estrella acaba de nacer en el fascinante mundo de la guitarra”.
Sin embargo, quizá lo más interesante de Ausiàs Parejo no sea únicamente su impresionante currículum, sino el tipo de músico que parece querer construir. En tiempos dominados por la velocidad digital y el espectáculo inmediato, su figura remite a otra idea del intérprete: la del músico que estudia, investiga, transcribe y piensa el repertorio. En su propuesta conviven la precisión técnica y una evidente voluntad narrativa. Cada obra parece insertarse dentro de un discurso cultural más amplio.
Tampoco es casual que esta proyección internacional emerja desde la Comunitat Valenciana, uno de los territorios europeos con mayor tradición musical de base. Parejo pertenece a una generación formada en un ecosistema donde las bandas de música, los conservatorios y las sociedades musicales siguen funcionando como auténticas fábricas de talento. Su caso representa también la capacidad de la música valenciana para dialogar con el mundo desde la excelencia.
Japón, precisamente, parece haber percibido con claridad esa singularidad.
El público japonés mantiene desde hace décadas una relación de enorme respeto hacia la guitarra clásica española y hacia el repertorio ibérico. En ese contexto, Parejo no aparece únicamente como un virtuoso joven, sino como un embajador cultural capaz de trasladar una determinada sensibilidad mediterránea a escenarios internacionales.
A sus 20 años, todavía está comenzando. Pero hay trayectorias que, desde muy pronto, transmiten la sensación de estar construidas sobre algo más profundo que el éxito inmediato. Ausiàs Parejo pertenece probablemente a esa categoría de músicos cuya carrera se sostiene no solo en el talento, sino en una rara combinación de disciplina, inteligencia musical y autenticidad artística. Y eso, en un tiempo tan acelerado como el actual, resulta quizá todavía más excepcional.










