Este sábado la rivalidad volvió a convertirse en arte en Buñol. “Los Feos” y “El Litro” situaron de nuevo al municipio en el epicentro de la música de banda con la celebración de la 51ª edición del Concierto Mano a Mano. El Auditorio Municipal de San Luis reunió a más de 300 músicos en una noche que navegó “Entre dos aguas”, con el programa de la Sociedad Musical La Artística, y abrió nuevos “Horizontes”, con la propuesta del Centro Instructivo Musical La Armónica.
Detrás del resultado musical de este sábado había meses de trabajo, horas de ensayo y centenares de músicos que cada verano vuelven a casa, a Buñol, para preparar una de las citas más esperadas del año. Muchos de ellos desarrollan su carrera musical en distintos puntos de España y del mundo, pero regresan cada agosto para formar parte de una tradición que une generaciones y que sigue haciendo de Buñol un referente internacional de la música de banda. Todo ese esfuerzo volvió a desembocar en una gran noche colectiva, en la que el público llenó el auditorio y acompañó con emoción una cita que forma parte esencial de la identidad del municipio.
Navegando “Entre dos aguas”
La periodista Rosa Romero repitió como presentadora de una velada que comenzó con la actuación de la Sociedad Musical La Artística. Bajo la dirección artística de Salvador Sebastià, “Los Feos” abrieron el Mano a Mano con el programa “Entre dos aguas”, una propuesta construida en torno al mar como espacio simbólico y emocional.
La Artística inició su intervención con el pasodoble Soñad el mar, de M. Morales, y continuó con La leyenda de la Malinche, sinfonía del propio Salvador Sebastià. El programa incluyó también Suite Mallorca. I. Rapsodia, de Baltasar Samper, en transcripción de V. J. Martínez, y culminó con el cuarto movimiento de la Seconda Sinfonia, de Alfredo Casella, en lo que supuso su estreno en España.
El programa de “Los Feos” estaba concebido también como un guiño a la propia historia del certamen. El presidente de La Artística, Manuel Ferrando, explica que la propuesta quería reflejar la evolución la música de banda: “desde aquellos primeros años marcados por las transcripciones hasta el momento actual, con una gran presencia de obras de composición propia”. Esa división entre pasado y presente es la que permite reunir sobre el escenario a distintas generaciones de músicos, desde los más jóvenes hasta los más veteranos.
Nuevos “Horizontes” para el movimiento bandístico valenciano
Tras el descanso, el Centro Instructivo Musical La Armónica asumió el reto de volver a levantar al público con “Horizontes. El viaje permanente de la humanidad”, bajo la batuta de Saül Gómez Soler. “El Litro” ofreció un recorrido sonoro por la historia del ser humano entendida como una sucesión de horizontes.
La Armónica ofreció un recorrido sonoro desde las primeras civilizaciones hasta la sociedad digital, con High Wire, de John Mackey; Belkis, Reina de Saba, de Ottorino Respighi; y Breathing Bits. Sinfonía n.º 0, del propio Gómez Soler.
La interpretación de Belkis tuvo un significado especial para la comunidad litrera. La obra de Respighi forma parte de la memoria más emocional del CIM La Armónica desde 1993, cuando la banda la interpretó en el Certamen Internacional de Bandas de Música de València y marcó a toda una generación de músicos jóvenes. Treinta y tres años después, su regreso al Mano a Mano convierte la pieza en un puente entre quienes vivieron aquel hito y las nuevas generaciones de la sociedad. El presidente del CIM La Armónica, Antonio Valiente, destacó precisamente esa dimensión colectiva de una obra “legendaria” para “El Litro”, capaz de volver a unir sobre el escenario recuerdos, familias, generaciones de litreros y “el orgullo de una banda que conserva viva su propia historia musical”.
Como marca la tradición, el concierto concluyó con la interpretación del Himno a Buñol, dirigido en esta edición por Fernando Lizana Lozano, presidente de honor del Mano a Mano 2026, compositor, director de orquesta, coronel músico y actual director de la Unidad de Música de la Guardia Real.
La alcaldesa de Buñol y concejala de Bandas de Música, Virginia Sanz, destacó al finalizar el concierto el papel de las dos sociedades musicales y la emoción vivida en el Auditorio Municipal de San Luis. Sanz puso en valor el trabajo de La Artística y La Armónica como “dos instituciones centenarias que siguen educando musical y humanamente a generaciones enteras”.
El público volvió a convertirse en el verdadero jurado de la noche, premiando con aplausos la entrega de ambas formaciones y reafirmando la esencia de un concierto sin competición formal, pero cargado de tensión artística y orgullo colectivo.
La 51ª edición del Mano a Mano deja una nueva página en la historia musical de Buñol y confirma el valor de una tradición que, desde 1974, sigue reuniendo cada verano a cientos de músicos y a todo un municipio alrededor de la música.










