Elízabeth Carrascosa, candidata a la Presidencia de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana (FSMCV) por +Participació +Futur, ha agradecido el respaldo recibido en las elecciones celebradas el pasado sábado 24 de octubre en Onil y ha realizado una valoración positiva de los resultados obtenidos.
La candidatura consiguió 144 votos, el 43 % de los votos a candidaturas, frente a los 188 de la candidatura encabezada por Domingo Carles. También se registraron tres votos en blanco.
«Queremos agradecer sinceramente la confianza de las 144 sociedades musicales que han apoyado nuestro proyecto y también a todas aquellas que, con independencia de su voto, nos han recibido, escuchado y trasladado sus inquietudes. Hemos comprobado que existe una voluntad importante de avanzar hacia una Federación más cercana, participativa, transparente y útil para las sociedades musicales», ha señalado Carrascosa.
La candidata ha agradecido igualmente la implicación de las personas que han formado parte de su equipo y el trabajo desarrollado durante la campaña, especialmente el contacto directo con las sociedades musicales, las reuniones comarcales y la elaboración de propuestas para responder a sus necesidades.
«Estamos muy satisfechos con el trabajo realizado, con el equipo que hemos formado y con la respuesta de las sociedades musicales. Hemos construido una alternativa y nuestro compromiso continúa», ha señalado Carrascosa.
El 43 % de los votos no puede quedar al margen de la representación
Carrascosa considera que los resultados electorales deberían abrir una reflexión profunda sobre el actual sistema de elección de la Junta Directiva de la FSMCV.
El modelo de listas cerradas introducido con la reforma estatutaria de febrero de 2026 otorga la totalidad de los puestos de la Junta Directiva a la candidatura ganadora. Esto supone que una candidatura respaldada por el 43 % de los votos a candidaturas no obtenga ninguna representación en el órgano de gobierno de la Federación.
«Respetamos el resultado de las urnas y felicitamos a la candidatura ganadora. Pero creemos que hay una cuestión que no debería pasar inadvertida: el 43 % de las sociedades musicales que han votado a alguna candidatura no tendrá representación directa en la Junta Directiva. Es legítimo preguntarse si este sistema refleja adecuadamente la pluralidad de una Federación como la nuestra«, ha afirmado.
La comparación con un reparto proporcional permite visualizar esa diferencia: trasladado a una Junta de 25 personas, el 43,37 % de los votos equivaldría, mediante redondeo, a 11 representantes de +Participació +Futur, frente a los 14 de la candidatura ganadora.
Por ello, +Participació +Futur propone abrir un debate con las sociedades musicales y las comarcas sobre la recuperación de las listas abiertas, que permitían elegir a las personas según los votos obtenidos, u otras fórmulas que reflejen mejor la pluralidad del colectivo.
«Una Federación fuerte no debería tener dificultades para integrar distintas sensibilidades. Al contrario, escuchar e incorporar diferentes puntos de vista puede enriquecer las decisiones y reforzar la cohesión del colectivo. Nuestra intención es la de contribuir a que en el futuro ningún respaldo tan significativo quede completamente fuera de los órganos de gobierno», ha explicado Carrascosa.
La igualdad de oportunidades debe garantizarse, no darse por supuesta
Junto a la representatividad, Carrascosa considera imprescindible revisar las garantías del proceso electoral para asegurar que todas las candidaturas concurran en condiciones de igualdad efectiva.
+Participació +Futur ya planteó antes de las elecciones la necesidad de contar con un órgano electoral independiente desde el inicio del proceso, con capacidad para establecer criterios comunes, supervisar su cumplimiento y resolver las incidencias que pudieran producirse.
«La neutralidad institucional no puede depender únicamente de la buena voluntad de quienes organizan unas elecciones. Debe estar garantizada por normas claras, conocidas de antemano y aplicadas por igual. Esto resulta especialmente importante cuando una de las candidaturas incluye a personas que forman parte de la estructura de gobierno de la Federación durante el mandato que termina», ha señalado Carrascosa.
La candidata ha recordado que, durante la campaña, su equipo trasladó a la Federación observaciones sobre las condiciones de desarrollo de determinadas reuniones comarcales y sobre la necesidad de establecer criterios homogéneos.
«No todas las circunstancias de la campaña han sido iguales para ambas candidaturas. Hemos advertido situaciones que, a nuestro juicio, ponen de manifiesto la necesidad de revisar cómo se organizan estos procesos. No se trata de personalizar ni de buscar confrontaciones, sino de evitar que las reglas, su interpretación o su aplicación puedan generar ventajas para una candidatura respecto de otra», ha manifestado.
En este sentido, +Participació +Futur propone que los futuros procesos electorales cuenten con reglas previamente aprobadas, públicas y aplicadas de manera uniforme, especialmente en las reuniones comarcales y en el día de la votación.
Estas normas deberían establecer criterios comunes para los tiempos de intervención y el orden de presentación de las candidaturas, así como para la presencia de personas vinculadas a otras candidaturas durante las exposiciones en las comarcas.
Asimismo, deberían garantizar condiciones equivalentes de acceso a los canales de comunicación federativos, a la información electoral y a los espacios de presentación durante la Asamblea, así como establecer procedimientos independientes y ágiles para resolver incidencias y reclamaciones.
Carrascosa considera igualmente necesario que el Reglamento Electoral establezca garantías específicas sobre la utilización de los recursos, actividades y canales internos de la Federación durante el periodo electoral. En este sentido, ha señalado la celebración de dos jornadas de formación para directivos de sociedades musicales durante la campaña, en las que participaron personas vinculadas a candidaturas, como ejemplo de una situación que debería estar expresamente regulada y a su parecer debería evitarse.
«La actividad ordinaria de la Federación debe continuar, pero hay que evitar que sus jornadas formativas, convocatorias, canales de comunicación o recursos institucionales puedan convertirse, directa o indirectamente, en una ventaja electoral para quienes ya ocupan responsabilidades en la organización. No cuestionamos la utilidad de estas actividades, sino la necesidad de establecer límites y garantías claras cuando coinciden con un proceso electoral, que ha durado apenas 30 días. La Federación debe ser neutral y sus medios no pueden utilizarse para favorecer a ninguna candidatura», ha afirmado Carrascosa.
«Si en las reuniones comarcales de presentación de programas una candidatura debe intervenir primero, debe existir un criterio claro y equitativo para determinarlo. Si no pueden permanecer personas de la otra candidatura durante una presentación, esa norma debe aplicarse exactamente igual a todos, también cuando esas personas ostenten responsabilidades institucionales. Son cuestiones básicas que no deberían quedar a interpretaciones diferentes según el lugar o las personas que organicen cada acto, y especialmente si pertenecen a una de las candidaturas «, ha subrayado Carrascosa.
La candidatura considera también conveniente separar la elección de la Junta Directiva de los actos ordinarios de rendición de cuentas, reconocimientos y entrega de premios, para que la parte electoral disponga de un espacio propio y de las máximas garantías de neutralidad.
Carrascosa ha propuesto además que la reforma electoral se elabore con la participación efectiva de todas las comarcas y de las sociedades musicales. «No queremos un reglamento propuesto únicamente desde los órganos de dirección. Queremos que las comarcas puedan debatirlo ampliamente, hacer aportaciones y contribuir a unas normas claras, estables y compartidas, entendiendo las consecuencias que supone «, ha señalado.
La candidata considera igualmente necesario revisar los requisitos de aval. El procedimiento electoral de 2026 exigía a cada integrante de las candidaturas un aval individual de una sociedad musical federada. En el caso de +Participació +Futur, una incidencia con un aval, relacionada con una supuesta afinidad personal con la otra candidatura, retrasó cuatro días la inscripción, un plazo significativo dentro de un periodo electoral de treinta días. «Hay que explicar con claridad qué significa avalar a una persona. Un aval no es un voto ni supone apoyar electoralmente a una candidatura. El voto de cada sociedad musical es libre y secreto, y este requisito no debería convertirse en una herramienta para favorecer o perjudicar a nadie ni para exponer el sentido de voto de una sociedad musical. Las reglas deben facilitar la participación y prever soluciones ante estas situaciones», ha señalado.
Por último, +Participació +Futur pide analizar la participación efectiva en la Asamblea y las condiciones de acceso al voto. De las 546 sociedades musicales federadas, el 16 de octubre constaban 402 entidades inscritas, según la información facilitada por la Secretaría General, pero finalmente solo se emitieron 335 votos. Esto representa una participación del 61,36 % del total de sociedades federadas, lo que significa que casi cuatro de cada diez no llegaron a votar.
«La diferencia merece un análisis riguroso, con los datos definitivos del censo, la inscripción y la acreditación, para conocer si el horario y la duración de la Asamblea pudieron dificultar la participación de algunas sociedades. Aunque la participación ha sido ligeramente superior a la de otras convocatorias, no podemos ignorar que el 38,64 % de las sociedades federadas no ejerció su voto. No se trata de dar por sentadas las causas, sino de estudiarlas y buscar fórmulas que faciliten una participación más amplia en las próximas elecciones», ha señalado Carrascosa.
Transparencia en los gastos y prioridades al servicio de las sociedades musicales
Carrascosa ha recordado que su programa incluía la reducción de los gastos de representación de la Junta Directiva y la creación de un comité ético de supervisión.
«Las sociedades musicales sostienen una actividad cultural y educativa esencial con un enorme esfuerzo de sus equipos directivos, músicos, profesorado, familias y personas voluntarias. La Federación debe explicar de una manera más detallada cómo utiliza sus recursos y qué beneficios obtiene el colectivo de cada prioridad de gasto«, ha afirmado.
En este sentido, propone facilitar información clara y accesible sobre los gastos de representación, dietas, pernoctas y participación en encuentros internacionales, detallando sus objetivos, costes y resultados.
Asimismo, considera conveniente establecer criterios claros que permitan diferenciar los gastos propios de la actividad institucional de la Junta Directiva de aquellos vinculados a las campañas electorales, garantizando la transparencia y la igualdad de condiciones.
«La transparencia económica, el uso responsable de los recursos y una rendición de cuentas detallada y periódica son fundamentales para reforzar la confianza de las sociedades musicales en su Federación», ha señalado.
Una oposición constructiva que quiere seguir aportando
Tras las elecciones, Carrascosa ha expresado su voluntad de mantener una actitud constructiva y ha trasladado a la nueva Junta Directiva la disposición de +Participació +Futur a colaborar en los asuntos que contribuyan a mejorar el funcionamiento de la FSMCV.
«La candidatura ganadora tiene la responsabilidad de dirigir la Federación, pero la Federación pertenece a todas sus sociedades musicales. Esperamos que las inquietudes y propuestas respaldadas por ese 43 % de los votos también sean escuchadas y encuentren reflejo en las prioridades y decisiones de la nueva Junta Directiva», ha señalado.
Carrascosa ha recordado que durante la campaña su equipo ha recogido numerosas aportaciones relacionadas con la financiación de las sociedades musicales, la simplificación administrativa, el apoyo a las escuelas de música, la participación juvenil, las oportunidades profesionales, la actividad artística y la necesidad de reforzar la presencia de la Federación en el territorio.
«Nos ponemos a disposición de la nueva Junta Directiva para trasladar estas propuestas, compartir el trabajo realizado y colaborar en aquellas iniciativas que puedan mejorar la vida de nuestras sociedades musicales. Creemos que un respaldo del 43 % merece ser tenido en cuenta, no solo como un resultado electoral, sino como una expresión de necesidades y expectativas que forman parte de la realidad de la FSMCV», ha afirmado.
Carrascosa ha defendido también la importancia de normalizar la pluralidad dentro de la Federación. Considera que la presentación de varias candidaturas debe entenderse como algo positivo, una muestra de la vitalidad del movimiento musical y de la voluntad de sus integrantes de implicarse en su futuro.
«Que haya más de una candidatura no debería generar incomodidad ni recelos. Al contrario, significa que hay personas dispuestas a trabajar, aportar ideas y asumir responsabilidades. Tenemos que vivirlo con naturalidad y con madurez democrática, porque la diversidad de opiniones enriquece a nuestra Federación. Discrepar no es enfrentarse. Las sociedades musicales deben poder plantear preguntas, expresar críticas y proponer alternativas con libertad y confianza, sabiendo que sus opiniones serán escuchadas y respetadas», ha señalado.
La candidata ha concluido reiterando su compromiso con el futuro de la Federación:
«Las elecciones han terminado, pero nuestro compromiso continúa. Seguiremos escuchando, proponiendo y trabajando por las sociedades musicales. Queremos una Federación en la que todas las voces cuenten, en la que las elecciones se desarrollen con las mismas garantías para todos y en la que la diversidad de nuestro movimiento musical sea también una fortaleza en su gobierno. Ese es el sentido de +Participació +Futur y ese seguirá siendo nuestro compromiso«.
+Participació +Futur
Candidatura a la Presidencia de la FSMCV 2026-2030
www.mesparticipacio.org










