Por Saül Gómez, director de la Banda Sinfónica del CIM La Armónica
Este año ha sido especialmente difícil para todos los que formamos parte del CIM «La Armónica» de Buñol. La pérdida de dos músicos queridos y en activo nos ha dejado una herida profunda, que solo el tiempo —y la música— pueden empezar a sanar.
Este Mano a Mano 2025 no es un acto de tristeza, sino de homenaje; no es un réquiem, sino un espacio para recordar, compartir y transformar el dolor en algo que trascienda.
La música, en su misterio, tiene la capacidad de tocar lo invisible. No hay palabras suficientes para expresar lo que sentimos cuando alguien cercano nos falta, pero las notas, los silencios, las armonías y los timbres pueden decir lo que no sabemos decir. Por eso, el programa de este año ha sido pensado como un camino: no como un descenso a la oscuridad, sino como una travesía hacia la luz, como quien atraviesa un túnel guiado por la certeza de que al final espera el amanecer.
In Memoriam – David Maslanka
Obra que es más oración que lamento. Basada en el himno luterano del siglo XVII «Wer nur den lieben Gott lässt walten», su proclamación inicial—primero en metales y percusión, luego en toda la agrupación—prepara el terreno para un drama sonoro donde confluyen conflicto y celebración de la emoción humana. Es un homenaje que no exige palabras, solo escucha y presencia.
Concebida a petición de los alumnos de Kappa Kappa Psi y Tau Beta Sigma, la partitura rinde tributo a Susan Eck Lichtenwalter, organista y directora coral fallecida en 1988. Maslanka entrelaza variaciones sobre el citado himno y convierte el dolor en un remanso de fortaleza y paz.
Alexander Nevsky (Cantata) – Sergei Prokófiev transc. F. Zacarés
Continuamos con la cantata Alexander Nevsky de Sergei Prokófiev, donde el dolor colectivo de un pueblo se convierte en fuerza. Representa el dolor en la Guerra.
Compuesta a partir de la música escrita para el filme épico de Serguéi Eisenstein, la obra condensa la epopeya medieval rusa en un fresco sonoro que alterna coros arcaizantes, fanfarrias aceradas y pasajes de íntimo lamento. Entre la invasión extranjera y la liberación final, Prokófiev convierte la resistencia en himno y la memoria en canto de esperanza.
Esta obra no solo habla de lucha y pérdida, sino también de coraje, unión y renacimiento. Porque cuando compartimos el sufrimiento, este se convierte en algo más llevadero, en una llama que no quema, sino que ilumina.
Interpretaremos tres movimientos en la transcripción para banda de Francisco Zacarés:
- The Crusaders in Pskov
- The Battle on the Ice
III. Alexander’s Entry into Pskov
Tercera Sinfonía “Jalupe” – Luis Serrano
Cierra el concierto la Tercera Sinfonía de Luis Serrano, titulada “Jalupe” y dedicada a su hermano Fernando. Esta obra represneta el dolor por la Perdida y es, sin duda, el momento más especial del programa. Una música que no busca esconder el dolor, sino dignificarlo, como quien alza un farol en la noche no para eliminar la oscuridad, sino para encontrar el camino. Es una sinfonía que, aun nacida del duelo, no se queda en la pena, sino que halla consuelo en el recuerdo y belleza en la permanencia del amor.
En solo 25 minutos y tres movimientos, Serrano transforma el recuerdo de su hermano en un canto luminoso a la vida y a la grandeza del ser humano. El primero es un regreso nostálgico a la infancia compartida. El segundo, unas “noches locas” de juventud que mezclan swing y flamenco. Y el tercero, un himno final inspirado en la última frase de Lolita, que culmina con un final brillante.
Este programa está pensado como un acto de memoria, pero también de esperanza. Porque a quienes hemos perdido no los olvidamos, los llevamos dentro, en cada ensayo, en cada nota que tocamos juntos. Y porque la música —como la vida misma— no termina en el silencio: termina en la luz.
Programa del Concierto
In Memoriam – David Maslanka
Alexander Nevsky– Sergei Prokofiev transc. F. Zacarés
I.-Los Cruzados en Pskov
II.-La batalla en el hielo
III.-Entrada de Alexánder en Pskov
Tercera Sinfonía “Jalupe” – Luis Serrano
I.-Desde un lugar demasiado lejano
II.-Collage de las noches locas
III.-La única inmoratalidad que tú y yo podemos compartir
Este concierto es un acto de memoria, pero también de esperanza. Porque quienes ya no están, siguen con nosotros en cada nota y cada aplauso. Y porque la música, como la vida, no termina en el silencio, sino que culmina en la luz.













